Después de unos 1.500 años, tres restos ancestrales volverán al territorio donde fueron encontrados. Este sábado 5 de septiembre, la Comunidad Indígena Diaguita de Anfama realizará una ceremonia en El Duraznillo para devolverlos a la Pachamama. La actividad central comenzará a las 10.
El hallazgo que dio inicio a la investigación
La historia comenzó el año pasado, durante la construcción de un camino rural en Anfama. La aparición de los restos llevó a la comunidad a solicitar la intervención de especialistas de la Escuela de Arqueología del Extremo Sur de las Cumbres Calchaquíes, quienes realizaron las tareas de rescate.
Posteriormente, el material fue trasladado a Córdoba para continuar con el análisis. Profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET realizaron distintos estudios, entre ellos análisis radiocarbónicos, que permitieron establecer una antigüedad aproximada de 1.500 años.
Los resultados determinaron que se trata de dos adultos y un menor, cuyos enterramientos forman parte de un pasado ancestral de la zona.
Una ceremonia atravesada por la memoria
Para la Comunidad Indígena Diaguita, la jornada tendrá un significado que trasciende el valor arqueológico del descubrimiento. El regreso al territorio estará acompañado por una ceremonia vinculada con sus prácticas y su cosmovisión.
El cacique de Anfama, Cecilio Álvarez, destacó la importancia del encuentro y señaló que se trata de una actividad “muy importante” para la comunidad.
La iniciativa también pone en diálogo dos formas de acercarse al pasado: por un lado, el trabajo científico que permitió conocer la antigüedad de los enterramientos y, por otro, los saberes ancestrales que permanecen vigentes entre quienes habitan el territorio.
Anfama y su patrimonio
La ceremonia será además una oportunidad para conocer el entorno natural y cultural de Anfama, una localidad que busca fortalecer propuestas vinculadas con el trekking, el turismo de naturaleza y el turismo rural comunitario.
Durante la jornada habrá vehículos disponibles para facilitar el acceso de quienes quieran acercarse hasta El Duraznillo.
La actividad se enmarca así en una mirada más amplia sobre el patrimonio tucumano, donde la historia, los paisajes y las tradiciones de las comunidades originarias forman parte de una misma identidad territorial.
