Tucumán volvió a escribir una página dorada en la historia del softbol argentino. El seleccionado femenino mayor se consagró campeón del Torneo Nacional de selecciones disputado en Ezeiza y logró un título histórico después de una campaña perfecta, marcada por el esfuerzo colectivo, la entrega y una final cargada de dramatismo.
El conjunto tucumano cerró el certamen invicto, con siete triunfos en siete presentaciones, y levantó el trofeo tras vencer a La Pampa por 3 a 2 en un electrizante extra inning. El torneo tuvo además un valor especial porque volvió a disputarse luego de 17 años y reunió a los mejores equipos del país.
La final fue cerrada y muy disputada desde el comienzo. Tucumán logró abrir el marcador en los primeros innings y se puso 1 a 0, aunque rápidamente La Pampa consiguió igualar el encuentro. A partir de allí el partido se transformó en una batalla táctica, con protagonismo absoluto de las defensas y las lanzadoras.
El momento de mayor tensión llegó en el séptimo inning, el último del tiempo reglamentario. Allí, el conjunto pampeano logró romper la igualdad y pasó al frente por 2 a 1, dejando a las tucumanas contra las cuerdas y obligadas a reaccionar para seguir con vida.
Sin margen para el error, el seleccionado tucumano mostró personalidad y consiguió el empate agónico en el cierre del inning. Ese 2 a 2 forzó el extra inning y alimentó la ilusión de un equipo que nunca dejó de creer.
En la octava entrada, Tucumán sostuvo la igualdad gracias a una sólida actuación defensiva que anuló por completo el ataque rival. Luego llegó el turno ofensivo y apareció la jugada que definió el campeonato. Con el conteo al límite, María José Salazar conectó un batazo clave al outfield que permitió la corrida decisiva de Florencia Grosso y desató el festejo de las tucumanas dentro del diamante.
La campaña del seleccionado fue impecable de principio a fin. En el debut aplastó 20 a 0 al combinado U18 White Flag, luego derrotó 10 a 9 a Buenos Aires, superó 4 a 3 a La Plata y venció 5 a 1 a La Pampa en fase de grupos. Más adelante eliminó 7 a 6 a Bahía Blanca en otro duelo dramático y selló el pase a la final con una contundente victoria por 20 a 5 sobre La Pampa B.
El gran rendimiento colectivo también tuvo reconocimiento individual. María José Salazar fue elegida como la Jugadora Más Valiosa del torneo gracias a su aporte decisivo tanto detrás del plato como en ofensiva. Además, Daniela González Fanjul recibió el premio a la mejor pitcher del campeonato por su enorme tarea desde la placa de lanzamiento.
Detrás de la consagración también aparece una historia de sacrificio que explica la magnitud del logro. El plantel está integrado por madres, trabajadoras y estudiantes que debieron adaptar sus horarios para entrenarse durante la noche y sostener la preparación en medio de obligaciones laborales y familiares.
Además, para reunir el dinero necesario para viajar al torneo, las jugadoras organizaron rifas y ventas de comida. El esfuerzo colectivo terminó transformándose en una consagración histórica que vuelve a ubicar a Tucumán en lo más alto del softbol argentino.
El plantel campeón estuvo integrado por Estefanía Gómez Morales, Mariana Gómez Morales, Ayelén Zumaeta, Zaira Paz, Camila Gargiulo Mundo, Daniela González Fanjul, Florencia Grosso, María José Salazar, Yessica Almeida, Paula Murillo, Elda Ricci, Candela Ballesteros Kempf, Ana Sofía Bollea, Leonela Arias y Ana Carolina Rubiol Krapovickas. El cuerpo técnico fue encabezado por Adriano Zarlenga.
