La histórica crisis de SanCor sumó un nuevo capítulo y tiene un protagonista con fuerte presencia en Tucumán. El empresario de medios Gustavo Scaglione, propietario de El Ocho TV y de Televisión Litoral, aparece entre los principales interesados en adquirir los activos de la cooperativa láctea, que atraviesa un proceso de quiebra tras años de deterioro financiero y productivo.

La Justicia de Santa Fe habilitó el proceso de venta de la compañía bajo una condición central: quien quiera quedarse con SanCor deberá comprar la totalidad de la empresa. La definición se conoció luego de una reunión realizada en la sede de Sunchales, donde se presentó el estado actual de la firma y los lineamientos para una futura operación que permita afrontar las deudas y preservar las fuentes laborales.

Entre los grupos interesados figuran importantes jugadores de la industria láctea. Participan el grupo francés Savencia, propietario de marcas como Milkaut, Adler, Santa Rosa e Ilolay; Adecoagro, dueña de Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, responsable de La Tonadita; y La Tarantela. Sin embargo, uno de los nombres que más repercusión generó fue el de Scaglione, quien analiza una propuesta integral junto a inversores extranjeros.

Aunque no estuvo presente en la reunión realizada en Sunchales, desde el gremio Atilra confirmaron que el empresario manifestó su intención de avanzar con una oferta respaldada por socios internacionales. Se trata de un interés que no es nuevo: ya en 2023 había participado de un intento para rescatar a la cooperativa mediante un fideicomiso, iniciativa que finalmente no prosperó.

Una empresa con una deuda millonaria

La situación financiera de SanCor es crítica. La cooperativa solicitó su propia quiebra luego de no lograr revertir la insolvencia dentro del concurso preventivo iniciado en 2025. El juez Marcelo Gelcich calificó el escenario como una “quiebra indirecta por frustración anticipada”, al considerar que la firma había perdido viabilidad económica.

Los números reflejan la magnitud de la crisis. La empresa acumula más de $6.349 millones de deuda impositiva y previsional. Además, arrastra obligaciones salariales por más de $12.788 millones y otros $3.380 millones vinculados a aportes sindicales, obras sociales y ART.

A pesar del proceso judicial, la Justicia autorizó la continuidad operativa para preservar los puestos de trabajo. Actualmente, SanCor mantiene 914 empleados y continúa produciendo bajo la figura de continuidad de explotación.

El futuro de una marca emblemática

El deterioro productivo también fue profundo. Durante sus años de mayor crecimiento, SanCor llegó a procesar más de tres millones de litros de leche diarios. En la actualidad, apenas alcanza los 500.000 litros por día y conserva solo seis de las 14 plantas industriales que llegó a operar en el país.

Las unidades productivas activas funcionan muy por debajo de su capacidad instalada y algunas plantas permanecen paralizadas. En ese contexto, la definición sobre quién tomará el control de la compañía será clave para determinar el futuro de una de las marcas más emblemáticas de la industria alimenticia argentina.

Mientras la Justicia avanza con la elaboración de los pliegos para los oferentes, Gustavo Scaglione aparece como uno de los nombres fuertes en una carrera empresarial que podría redefinir el destino de SanCor y de cientos de trabajadores que dependen de su continuidad.