Los funcionarios municipales de Yerba Buena comenzaron a someterse a controles para detectar el consumo de determinadas sustancias. La primera jornada se realizó este jueves en el Hospital Ramón Carrillo, donde el intendente Pablo Macchiarola y cinco concejales participaron voluntariamente de los exámenes previstos por una ordenanza local.

“Queríamos ser los primeros y dar el ejemplo”, sostuvo Macchiarola durante el inicio del procedimiento. La iniciativa, promovida por los concejales Gabriela Garolera y Mauricio Argiró, establece controles aleatorios para integrantes del Ejecutivo municipal y del Concejo Deliberante.

Cómo elegirán a los funcionarios y qué detectan los análisis

En esta primera instancia también participaron los concejales Javier Jantus, Mauricio Argiró, Gabriela Garolera, Agustina Simón Padrós y Franco Marigliano. A partir de ahora, la selección de quienes deberán realizarse los estudios se hará mediante un sorteo organizado por la Dirección de Recursos Humanos del municipio, que comunicará a cada persona cuándo deberá presentarse.

Los exámenes se realizan a partir de una muestra de orina y permiten identificar metabolitos asociados a seis grupos de sustancias. Según explicó la directora del Hospital Ramón Carrillo, Flavia Molé, entre ellas se encuentran cocaína, marihuana, barbitúricos, opiáceos y benzodiacepinas.

Macchiarola vinculó la medida con la transparencia en la administración pública y la responsabilidad de quienes ocupan cargos estatales. “Consideramos que todo funcionario público municipal tiene que estar al máximo de sus capacidades psicofísicas”, afirmó el intendente, quien también planteó la posibilidad de que otros municipios adopten una iniciativa similar.

Cómo se comunicarán los resultados

El hospital estima que los informes estarán disponibles en alrededor de una semana. La entrega se hará de manera individual y reservada, a través de Recursos Humanos, sin publicar los nombres de las personas examinadas ni sus resultados particulares.

El procedimiento también contempla una instancia de verificación si el primer análisis arroja un resultado positivo. Para eso, se tomarán dos muestras: una será utilizada en el estudio inicial y la otra quedará resguardada para una eventual contraprueba en otro laboratorio, cuya elección corresponderá al funcionario.

Qué establece el procedimiento ante un resultado positivo o una negativa

La directora del hospital precisó que el programa tiene una finalidad preventiva y de concientización, y que no prevé sanciones por la sola participación en los controles ni ante una eventual negativa a realizarlos.

Macchiarola, por su parte, cuestionó que un funcionario pueda rechazar el examen y consideró que esa decisión debería generar interrogantes. Sin embargo, los alcances de esa situación deberán analizarse en función de lo que establezcan la ordenanza y el procedimiento de aplicación.