La escritura que apareció en la bandera con la frase “Las Malvinas son Argentinas”, desplegada por los jugadores de la Selección argentina tras la semifinal del Mundial 2026 ante Inglaterra, dio origen a Malvinas Sans, una tipografía digital gratuita que ya puede descargarse y utilizarse en distintos programas de edición y diseño.

El proyecto fue desarrollado por el diseñador argentino Juan Manuel Pelillo, quien reconstruyó el alfabeto completo, los números y los signos de puntuación a partir de los trazos originales de la bandera. Su objetivo fue convertir aquella escritura en una fuente de uso libre para que cualquier persona pueda emplearla en carteles, diseños, documentos o proyectos gráficos.

Según contó el propio creador, la idea surgió apenas vio la imagen de la bandera. “Me recordó mucho a la portada de Nunca Más y pensé: esta letra no puede morir en una foto. Esa bandera estaba logrando algo muy difícil, que es volver a poner un tema sobre la mesa”, explicó.

Pelillo relató que comenzó reconstruyendo las letras que no aparecían en el mensaje original hasta completar una tipografía funcional. “Completé las que faltaban y respeté las que estaban. Al principio era un proyecto personal, pero la mamá de mi hijo me dijo que la hiciera de verdad para que cualquiera pudiera descargarla. Ahí entendí que tenía sentido compartirla”, señaló.

El nombre Malvinas Sans tampoco fue casual. El diseñador buscó que la fuente tuviera una denominación similar a otras tipografías conocidas para facilitar su identificación. “Quería que sonara como cualquier fuente que usamos todos los días. Helvética, Futura, Gill Sans… Malvinas Sans. Me gustaba esa mezcla entre algo cotidiano y una causa que para los argentinos tiene un peso enorme”, sostuvo.

La tipografía puede descargarse de manera gratuita desde el perfil de Instagram de @juanma_artwork y, una vez instalada, queda disponible para utilizarse en aplicaciones como Word, Canva o Photoshop.

El creador remarcó que nunca pensó el proyecto con fines comerciales. “Hubiera sido raro cobrar por una herramienta que justamente busca que el mensaje circule. Si alguien la quiere usar para hacer una pancarta, una remera, una muestra o un cartel, que pueda hacerlo. Cuanta más gente la use, más sentido tiene”, afirmó.

Además, consideró que la repercusión que tuvo la bandera ayudó a impulsar la iniciativa. “Si nadie hubiera intentado bajar esa bandera, probablemente esta tipografía nunca habría existido. A veces pasa algo muy fuerte: cuanto más querés prohibir una idea, más fuerza termina teniendo”, reflexionó.

Para Pelillo, el diseño también puede transformarse en una herramienta para preservar la memoria colectiva. “Muchas veces no recordamos un hecho por una fecha, sino por una imagen, un afiche o una tipografía. El diseño no solamente comunica. También puede conservar”, expresó.

Por último, destacó que el verdadero origen de Malvinas Sans está en la persona que escribió el mensaje que luego exhibieron los futbolistas argentinos. “Este proyecto no existiría sin el chico que pintó esa frase en una habitación de hotel, la escribió sobre una sábana, la llevó al estadio aun cuando estaba prohibido y se la dio a los jugadores para que la mostraran. Ellos tienen todo el mérito. Yo solo transformé ese gesto en una tipografía que, ojalá, siga viva mucho tiempo”, concluyó.