Hace un año, tres socios irrumpieron en la escena gastronómica de Barrio Sur con una propuesta ambiciosa: crear un espacio donde la pasión por el deporte y la buena mesa no corrieran por caminos separados. Así nació Argento (San Lorenzo 939), un bar diseñado milimétricamente en función de una pantalla gigante en calidad 4K. Te aseguramos que no importa dónde te sientes, vas a ver el partido como si estuvieses dentro de la canhca. Hoy, de cara a la cita máxima del fútbol, sus creadores perfeccionaron cada rincón para transformar el local en el búnker definitivo de las emociones tucumanas.

Juntarse a mirar un Mundial es, probablemente, el ritual más sagrado de nuestra cultura. Es la tregua perfecta para suspender la rutina, el espacio donde nacen las promesas más insólitas entre amigos, los prodes en el laburo y las cábalas inquebrantables. Entendiendo ese ADN, en Argento llevan meses acondicionando los motores para ofrecer una experiencia que busca superar la comodidad del hogar. No se trata solo de transmitir los partidos; se trata de vivirlos con el corazón en la garganta, como en la cancha.

La mesa chica está servida: alentar sin preocuparse por nada

“Creo que desde la apertura el 6 de octubre nos estamos preparando para este momento. Tratamos estos primeros meses de aceitar todos los procesos para llegar lo mejor posible”, detalla Fabián Di Ascenzi, uno de los propietarios, reflejando el trabajo detrás de escena para optimizar la atención ante la demanda masiva que genera el torneo.

La propuesta desde el marketing gastronómico para este evento busca simplificarle la logística al cliente: ofrecer la bebida helada, la comida al instante y la sintonía colectiva sin que nadie tenga que ocuparse de la cocina o la limpieza en su casa. Para los partidos de la Selección Argentina, el bar complementa su propuesta con una experiencia 360° que incluye DJs en la previa y en el post-partido, merchandising alusivo, juegos con premios en los entretiempos y cotillón.

Todo está pensado para empujar al equipo en lo que promete ser un torneo histórico, marcado por la mística de ver a Lionel Messi en su última gran batalla futbolística. “Queríamos que sea un ambiente ameno, donde se pueda compartir con amigos o en familia. Te facilitamos todo: la bebida fría, la comida, todo. Es la excusa perfecta para verlo con un montón de gente que va a estar en la misma sintonía que vos”, añade Luciano Llovera, socio fundador, haciendo hincapié en el menú del bar que abarca desde sus clásicas parrilladas y milanesas hasta opciones veggie y una barra completa.

Para fanáticos y para los que se suben “sobre la hora”

El público tucumano vive el fútbol con una intensidad indomable, pero la estrategia de Argento apunta a ser un espacio inclusivo, abriendo las puertas incluso a aquellos que no siguen el deporte habitualmente. “Cuando comienza el primer evento de la jornada, se abre el salón completo y se vive el partido a pleno. Y a la gente que no los mira… que venga. Prueben lo que es vivir la experiencia Argento, el fan fest oficial de Tucumán, y quizás se enamoren de todo lo que conlleva un mundial”, invita Facundo Nofal, completando el trío al frente del establecimiento.

Respecto a los beneficios económicos para los clientes, los socios adelantaron que habrá promociones especiales en cada uno de los partidos. Dado que la variedad de ofertas y sorpresas es enorme, sugieren a los asistentes estar sumamente atentos a sus redes sociales oficiales, espacio donde se irán develando las jugadas comerciales del día a día.

Con la pantalla gigante calibrada, las banderas en lo alto y el ambiente cargado de ilusión, Argento se planta firme como la casa oficial del hincha en Tucumán. Porque los mundiales son efímeros, pero los abrazos de gol en Barrio Sur quedan para siempre.