La boda de Lali Espósito y Pedro Rosemblat tendrá un estilo alejado de las grandes celebraciones. La cantante contó que prepara un encuentro íntimo con familiares y amigos, y también descartó uno de los detalles más asociados a los vestidos de novia tradicionales: una cola larga y llamativa.

La artista habló sobre los preparativos durante una entrevista con el medio mexicano Frontera, en el marco de los Premios Billboard de la Música Latina. Allí aclaró que no piensa llegar al altar con un diseño de esas características y dio algunas pistas sobre el clima que tendrá el festejo.

“A veces me dicen que voy a entrar con un vestido larguísimo, con una cola de no sé cuántos metros, pero no. Nada de eso va a pasar”, afirmó. Aunque no mostró el diseño ni describió cómo será el conjunto, dejó en claro que no seguirá esa imagen clásica de novia.

Una celebración junto a sus seres queridos

Más allá del look, Lali destacó que la intención es compartir el casamiento con su círculo más cercano. La pareja busca una celebración tranquila, en la que puedan reunirse con las personas que forman parte de sus vidas.

“Es todo muy tranqui, muy para nuestra familia, nuestros amigos, y para nosotros, para celebrar este amor”, explicó durante la entrevista.

La cantante también habló de la emoción que le genera pensar en ese encuentro. Contó que algunos familiares viajarán desde el interior del país para acompañarla y que espera compartir ese momento con su madre, sus hermanos y sus amistades.

“Se unen los amigos, se une mi familia, yo tengo familia en el interior del país y viajan para esta boda. Ver a mi madre ahí, a mis hermanos, cómo el otro se alegra por tu felicidad. Y te llena de emoción, te sentís acompañado. Creo que va a ser un momento bonito”, expresó.

Por el momento, la pareja no confirmó la fecha exacta ni el lugar de la ceremonia. Tampoco trascendieron detalles sobre el vestido que eligió la cantante, más allá de que no tendrá la extensa cola que algunos imaginaban.

Por qué Lali y Pedro postergarán la luna de miel

Durante la charla, Lali también se refirió a los planes para después de la boda. La posibilidad de viajar junto a Rosemblat está en sus proyectos, aunque no será algo inmediato debido a los compromisos laborales de ambos.

“No me da la agenda, pero en algún momento me iré de viaje, él también trabaja mucho, así que no se queja porque a él le pasa lo mismo”, comentó.

Así, la pareja tendrá que encontrar un espacio entre sus respectivas agendas para organizar la luna de miel. Mientras tanto, los preparativos avanzan con una premisa clara: una celebración familiar y sin grandes despliegues.