Luciano López, corredor tucumano de ultradistancia, se prepara para afrontar uno de los mayores desafíos de su carrera. El próximo 26 de septiembre largará en Atenas para recorrer 246 kilómetros hasta Esparta en el Spartathlon 2026. Tendrá un máximo de 36 horas para completar el recorrido y convertirse en uno de los corredores que logren llegar hasta los pies de la estatua del rey Leónidas.
La competencia en Grecia sigue el histórico camino de Filípides y atraviesa ciudades, rutas y sectores de montaña. A lo largo del trayecto, los participantes deben superar numerosos puestos de control y respetar tiempos límites que convierten a la prueba en un desafío tanto físico como mental.
Para López, la clasificación representa el resultado de años de entrenamiento, sacrificio y participación en competencias de ultradistancia. Además, tendrá la particularidad de ser el único tucumano que participará de esta edición del Spartathlon, por lo que llevará la representación de la provincia y de Argentina a una competencia internacional.
Llegar a la línea de largada también implica un esfuerzo económico importante. El corredor debe afrontar gastos vinculados con la inscripción, los pasajes internacionales, el alojamiento, los traslados, la alimentación, la asistencia durante la carrera y toda la logística necesaria para permanecer varios días en Grecia.
Por ese motivo, López busca apoyo económico para poder cubrir parte de los costos del viaje y llegar a la competencia en las mejores condiciones posibles. El proyecto, según explicó, se sostiene principalmente con recursos propios y con la colaboración de personas que decidieron acompañarlo.

Cada aporte, sin importar el monto, significa para el corredor algo más que una ayuda para cubrir gastos. También representa el acompañamiento de quienes estarán detrás de cada uno de los kilómetros que recorrerá desde Atenas hasta Esparta.
“Rumbo al Spartathlon 2026” es el proyecto con el que el tucumano busca hacer realidad su participación en una de las ultramaratones más exigentes y emblemáticas del mundo. Para lograrlo, necesita sumar acompañamiento que le permita afrontar los gastos de una competencia que llevará el nombre de Tucumán hasta Grecia.
