El cambio de timón en la organización de la Copa Argentina golpeó de lleno en los planes y los bolsillos de los fanáticos de Atlético Tucumán. De un panorama inicial que asomaba ideal en sedes cercanas como Santiago del Estero o Salta, la confirmación de que el “Decano” deberá enfrentar a Talleres de Córdoba en Rosario obligó a activar una verdadera obra de ingeniería económica y laboral. El encuentro por los 16avos de final se disputará el próximo miércoles 20 de mayo a las 17 en el Estadio Marcelo Bielsa, un escenario, fecha y horario laboral que transforman el viaje en un desafío extremo para cualquier fanático.

Para acompañar al equipo en este duelo determinante, los hinchas deberán recorrer casi 2.000 kilómetros entre ida y vuelta. La distancia no solo implica un fuerte desembolso de dinero en combustible y pasajes, sino también el sacrificio de perder al menos una jornada de trabajo en mitad de la semana. A pesar de las dificultades y el contexto económico actual, el sentimiento popular pudo más: agrupaciones, peñas y grupos particulares de la institución de 25 de Mayo y Chile ya coordinaron el alquiler de colectivos de larga distancia, proyectando una caravana masiva de entre 10 y 12 unidades que partirán desde la provincia, a las que se sumarán los fanáticos radicados en Buenos Aires y el litoral.

El compromiso deportivo sumó un condimento extra tras la crisis institucional que atraviesa su rival. Luego de quedar eliminado en el Torneo Apertura ante Belgrano, Carlos Tévez dejó de ser el director técnico de Talleres de Córdoba. Para este cruce decisivo, el conjunto cordobés estará comandado de forma interina por la dupla compuesta por Ezequiel Carboni y Rodrigo Acosta, quienes asumieron de urgencia para intentar enderezar el rumbo en la Copa Argentina, el gran objetivo que le queda al club en este semestre.

La expectativa en el búnker tucumano es total y los hinchas aguardan con ansiedad la información oficial de la dirigencia para asegurar sus lugares en las tribunas del Coloso del Parque. Se espera que en las próximas horas se difunda de manera formal el cronograma y los puntos para la venta de entradas, el último eslabón administrativo de un viaje que promete ser histórico por el sacrificio que demanda. La fidelidad de la tribuna decana volverá a ponerse a prueba en las rutas nacionales, demostrando que la distancia geográfica nunca será un límite para sostener el aliento.

Precios de la travesía futbolera

Afrontar este viaje implica un impacto directo e inmediato en el presupuesto de los fanáticos. El costo del traslado en colectivo de larga distancia oscila entre los $78.000 y los $100.000 ida y vuelta, una cifra a la que debe sumarse obligatoriamente el valor del ticket de ingreso al estadio, fijado en $55.000 para las tribunas populares y $75.000 para el sector de plateas. De esta manera, entre el transporte y el acceso, un hincha necesita disponer de un piso de entre $133.000 y $160.000 para asegurar su lugar en Rosario. Ante este exigente escenario económico, muchos grupos evalúan alternativas como movilizarse en autos particulares para abaratar costos de combustible y optimizar los tiempos de regreso a sus puestos laborales, mientras que otros planifican paradas estratégicas en clubes de provincias vecinas para amortiguar los gastos extras de alimentación durante la jornada en la ruta.