La Bombonera fue escenario de un Superclásico atravesado por las decisiones arbitrales y con un resultado que favoreció a Boca. El equipo de Rodolfo Arruabarrena se impuso por 1-0 ante River gracias al gol de Lautaro Di Lollo, en un partido que el conjunto visitante terminó con dos futbolistas menos.
La expulsión de Lucas Martínez Quarta modificó el desarrollo desde el comienzo. A los ocho minutos, el defensor fue sancionado por una infracción sobre Miguel Merentiel, quien avanzaba hacia el arco, luego de que Nicolás Ramírez revisara la acción a instancias del VAR.
La jugada generó los primeros reclamos de River, pero la decisión ya estaba tomada. Con superioridad numérica, Boca comenzó a manejar más la pelota y encontró la ventaja a los 26 minutos: Sebastián Villa ejecutó un córner y Di Lollo conectó de cabeza para vencer a Santiago Beltrán.
Las jugadas que marcaron el desarrollo del partido
River tuvo que reorganizar su defensa tras la salida de Martínez Quarta y buscó sostenerse en el partido pese a la desventaja. Boca, por su parte, aprovechó los espacios para controlar el juego y acercarse al área rival, aunque no logró aumentar la diferencia antes del entretiempo.
En la segunda parte, Leonardo Ponzio intentó modificar el funcionamiento del equipo con el ingreso de Lautaro Pereyra por Lucas Silva. El Millonario adelantó sus líneas, pero no consiguió traducir esa intención en situaciones claras de gol.
Uno de los momentos de mayor tensión llegó cuando River reclamó una segunda amarilla para Leandro Paredes. El mediocampista de Boca ya estaba amonestado y los visitantes entendieron que debía recibir otra tarjeta tras una infracción sobre Tomás Galván. Ramírez, sin embargo, dejó seguir.
Más tarde, el árbitro expulsó a Gonzalo Montiel por una fuerte entrada sobre Lautaro Blanco. La segunda roja dejó a River con nueve jugadores y redujo sus posibilidades de buscar el empate en el tramo final. Boca conservó la diferencia hasta el cierre y se llevó los tres puntos.
Arruabarrena habló del triunfo y evitó profundizar en las polémicas
En la conferencia posterior, el entrenador de Boca reconoció que la expulsión temprana influyó en el desarrollo del encuentro. “Fue un partido demasiado complicado en muchos aspectos”, señaló, y explicó que la ventaja numérica le permitió a su equipo tener mayor dominio de la pelota.
También se refirió al clima que rodeó al clásico durante los días previos y evitó entrar en una discusión sobre las decisiones arbitrales. “Ya se habló demasiado durante la semana, es complicado para el réferi, para todos, uno mismo también va a otra intensidad, pero es el clásico. Después cada uno juzgará, tirará agua para su molino”, expresó.
Arruabarrena destacó que Boca pudo aprovechar la superioridad y se mostró enfocado en el próximo compromiso. El Xeneize visitará a Defensa y Justicia con la posibilidad de cerrar la próxima fecha en lo más alto de la Tabla Anual.
Ponzio apuntó contra Ramírez y el VAR
La lectura del partido fue muy distinta para el entrenador de River. Ponzio cuestionó el arbitraje y consideró que las decisiones tomadas durante el encuentro condicionaron el rendimiento de su equipo.
“En todos los acontecimientos que se dieron dentro del partido, como lo había dicho antes del partido, queríamos que el arbitraje y VAR quede exento de todo esto y vuelve a reiterarse que el VAR interfiere en muchos casos, siempre en contra nuestro, y en otros casos no interfiere, es a decisión del árbitro”, afirmó.
El técnico también hizo hincapié en la diferencia de criterio que, según su interpretación, existió entre las distintas jugadas. “Sería bueno que se entiendan, que se entiendan entre ellos y si van a participar que sea en conjunto, que no sea una falta similar a la de Cachete como a una falta similar a la de Blanco, que se tome la misma interpretación”, reclamó.
Ponzio volvió a plantear su postura sobre la imparcialidad y dejó una de las frases más fuertes de la conferencia: “No quiero que me den pero tampoco que me quiten”. Además, reivindicó la idea de mantener la “guardia alta” y cuestionó que las decisiones arbitrales no hayan permitido disfrutar del espectáculo que esperaba para un clásico.
La Tabla Anual y los próximos compromisos
Con este resultado, Boca recuperó el primer puesto de la Tabla Anual, con 60 puntos, y aseguró su clasificación a la Copa Libertadores. Además, depende de su propio resultado en la próxima fecha para alcanzar el objetivo de terminar en lo más alto.
River quedó octavo, con 52 unidades, y sus posibilidades de ingresar al torneo continental por esa vía quedaron prácticamente descartadas. En la próxima jornada viajará a Mar del Plata para enfrentar a Aldosivi, mientras que Boca recibirá a Defensa y Justicia.
