La semifinal entre Argentina e Inglaterra también se convirtió en un fenómeno en el mercado de entradas. A horas del encuentro que definirá a uno de los finalistas del Mundial 2026, los tickets para el partido son los más caros de toda la Copa del Mundo y prácticamente duplican el valor de los disponibles para la otra semifinal entre España y Francia.
En la plataforma oficial de reventa de la FIFA, el ticket más económico disponible para el duelo del miércoles parte desde los 2.600 dólares en la categoría 3, la más accesible. En comparación, las entradas para el choque entre España y Francia comienzan alrededor de 1.300 dólares, la mitad del valor.
En el extremo opuesto, el ticket más caro llegó a publicarse por 150.000 dólares, una cifra que refleja la enorme demanda que generó el partido y que lo convierte en el encuentro con los precios más elevados de esta instancia del Mundial 2026.
La enorme demanda responde al atractivo de un enfrentamiento que trasciende lo deportivo. Además de tratarse de una semifinal entre dos seleccionados candidatos al título, Argentina e Inglaterra mantienen una de las rivalidades más emblemáticas de la historia de los Mundiales, lo que elevó aún más el interés de los hinchas.
El contraste también es marcado respecto del encuentro de cuartos de final entre Argentina y Suiza, disputado en Kansas City, que había sido el partido con las entradas más económicas de la Copa del Mundo, con valores desde los 800 dólares.
El Mundial 2026 también marcó un cambio en la venta de entradas. Por primera vez, la FIFA implementó un sistema de reventa legal, aprovechando la legislación vigente en Estados Unidos y replicando modelos utilizados por ligas como la NBA. El mecanismo permite que los precios se actualicen en función de la oferta y la demanda, lo que derivó en un fuerte incremento del valor de los tickets para los encuentros más convocantes.
Mientras la FIFA celebra el éxito comercial del sistema y estadios repletos, muchos aficionados cuestionan que asistir a los partidos sea cada vez más costoso. En las tribunas, además, creció la presencia de turistas y fanáticos de distintas partes del mundo que pagan cifras muy elevadas para ver en acción a Lionel Messi y a la Selección argentina.
