Jorge Fernando “Roña” Castro, uno de los nombres reconocidos del boxeo argentino, murió a los 59 años tras descompensarse en un bingo de Morón. Las circunstancias de su fallecimiento quedaron bajo investigación y, hasta el momento, no se estableció oficialmente la causa de la muerte.
De acuerdo con el parte policial, el exboxeador se encontraba en el sector de máquinas del establecimiento cuando sufrió la descompensación. Un médico del servicio de asistencia que acudió al lugar constató su fallecimiento. El informe también señaló que Castro padecía diabetes y que el episodio habría ocurrido en un contexto vinculado con su tratamiento con insulina.
Castro alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera el 12 de agosto de 1994, cuando venció por decisión dividida al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán y conquistó el título mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Defendió el cinturón en cuatro ocasiones, hasta que perdió ante el japonés Shinji Takehara el 19 de diciembre de 1995, en Tokio.
Sin embargo, uno de los combates que más marcó su trayectoria fue el que disputó el 10 de diciembre de 1994 contra John David Jackson, en Monterrey, México. En una pelea que parecía tener cuesta arriba, Castro consiguió conectar un gancho de izquierda que derribó al estadounidense y le dio una victoria memorable. La revista especializada The Ring eligió aquel enfrentamiento como la mejor pelea de 1994 y distinguió el noveno asalto como el mejor del año.
Durante su carrera también se midió con figuras internacionales como Roy Jones Jr., Terry Norris y Roberto Durán. Su recorrido incluyó, además, el campeonato argentino de peso mediano en 1990 y títulos latinoamericanos del Consejo Mundial de Boxeo en 1999 y 2001. Su última presentación profesional fue el 27 de enero de 2007, cuando derrotó por nocaut técnico en el segundo asalto a José Luis Herrera, en Mar del Plata.
Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz, Castro llegó a Buenos Aires a los 20 años para comenzar su carrera profesional. Su debut fue frente a César González y, con el paso de los años, se convirtió en campeón mundial y en protagonista de algunos de los combates más recordados del boxeo nacional.
El accidente que lo dejó 23 días en coma
En junio de 2005, cuando todavía estaba en actividad, Castro sufrió un grave accidente automovilístico en Puerto Madero. Perdió el control del Renault Laguna bordó que conducía y chocó contra un árbol. El impacto le provocó múltiples traumatismos y una hemorragia entre el pulmón y la pleura.
El exboxeador permaneció 23 días en coma en el Hospital Argerich y luego atravesó un largo proceso de recuperación. En una entrevista con la revista Gente, publicada en julio de ese año, reconoció que no recordaba lo sucedido ni los días cercanos al accidente. “No me acuerdo de nada: ni cuatro días antes, ni una semana después”, contó.
En aquella conversación también explicó que la experiencia había cambiado su manera de mirar la vida y que quería dedicar más tiempo a sus hijos y a su familia. “Quiero disfrutar más de la familia, de mis hijos, recuperarme y trabajar con más ganas”, expresó. Al referirse a su recuperación, dejó una frase que resumía su espíritu de lucha: “ni la muerte me puede parar”.
Tras dejar el boxeo profesional en 2007, Castro impulsó proyectos vinculados con la actividad deportiva y la ayuda comunitaria. En 2020 abrió un gimnasio en Temperley, pero la pandemia modificó sus planes y el espacio se transformó en un comedor para asistir a vecinos que necesitaban ayuda.
El lugar conservó también su función deportiva y quedó abierto para quienes quisieran practicar boxeo de manera recreativa, sin distinción de edad o género. Así, el excampeón llevó parte de su experiencia fuera del ring y convirtió su gimnasio en un espacio de encuentro para la comunidad.
