Un hallazgo arqueológico en Choromoro puso bajo estudio un conjunto de vasijas de cerámica, fragmentos de arcilla y restos óseos que quedaron al descubierto luego de las recientes lluvias. El descubrimiento se produjo a la vera de la Ruta Provincial 312, en la zona conocida como Bordo de Aragón.
Los primeros elementos encontrados podrían estar vinculados con la cultura Chuschagasta, aunque los especialistas aclararon que se trata de una identificación preliminar que deberá ser confirmada mediante nuevos estudios.
Un descubrimiento quedó expuesto tras las lluvias
Las precipitaciones de los últimos días provocaron erosión en el terreno y dejaron expuesta una antigua vasija de cerámica. El objeto llamó la atención y permitió detectar la presencia de otros materiales arqueológicos en el sector.
Tras el aviso, intervino personal de la Comisaría de Choromoro, junto con especialistas del Instituto de Arqueología y Museo de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNT y personal de Patrimonio de la Provincia.
Durante los trabajos realizados en el lugar se encontraron vasijas de diferentes tamaños, fragmentos de piezas de arcilla y cerámica, además de restos óseos.
Vasijas, cerámicas y restos óseos bajo investigación
Uno de los aspectos que genera mayor interés entre los investigadores es el hallazgo de restos óseos junto a las piezas de cerámica.
De acuerdo con las primeras apreciaciones de los especialistas, los restos serían humanos, aunque esta posibilidad todavía no fue confirmada mediante estudios científicos. Los análisis permitirán determinar su origen y aportar información sobre el contexto arqueológico del sitio.
Por la ubicación del hallazgo y las características de los materiales, existe una posible vinculación con la cultura Chuschagasta. Sin embargo, los investigadores deberán realizar estudios específicos antes de establecer una relación definitiva.
La UNT inició los estudios sobre las piezas encontradas
Los especialistas de la UNT y el personal que intervino en el lugar realizaron una excavación arqueológica controlada para recuperar los materiales sin alterar el contexto en el que fueron encontrados.
Este procedimiento es fundamental porque la posición de cada objeto y su relación con los demás elementos pueden aportar información para reconstruir la historia del sitio. También permite evitar que las piezas sufran daños, se deterioren por permanecer expuestas o sean removidas de manera inadecuada.

Los trabajos de recuperación y preservación continuarán durante los próximos días. Una vez finalizada esta etapa, los materiales serán trasladados a la Universidad Nacional de Tucumán para realizar diferentes análisis.
Los estudios permitirán determinar la antigüedad de las vasijas y otros materiales, conocer su posible función y analizar los restos óseos. También buscarán establecer con mayor precisión la procedencia de los objetos y su posible relación con las poblaciones que habitaron la zona.
El hallazgo arqueológico en Choromoro abre así una nueva línea de investigación sobre el pasado de esta región del norte de Tucumán, mientras los especialistas avanzan en la identificación y preservación de los materiales encontrados.
