La quinta edición de los 21K Yerba Buena volvió a confirmar este domingo por qué la competencia ya se transformó en una de las pruebas más convocantes del norte argentino. La baja temperatura y la lluevia no fueron motivo para frenar a los más de 2.500 corredores que coparon las calles de la “Ciudad Jardín” en una jornada atravesada por el esfuerzo, la emoción y las historias personales detrás de cada atleta.

La actividad comenzó temprano sobre avenida Perón, frente al predio de Las Cañas, donde se concentraron corredores, entrenadores y familiares desde antes de las 7. La media maratón se largó a las 8, mientras que los 10K comenzaron media hora después. Esta edición presentó además un nuevo sistema de corrales organizados según los tiempos estimados de cada participante, una modalidad implementada para ordenar la salida y mejorar la circulación de los atletas durante los primeros kilómetros.

La competencia reunió participantes llegados desde Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca, Río Negro y Buenos Aires, consolidando a la prueba dentro del calendario nacional de carreras de calle.

Uno de los sectores más exigentes volvió a ser la zona de Horco Molle, donde las pendientes y el pavimento mojado obligaron a muchos corredores a modificar estrategias y administrar el desgaste físico. Las condiciones climáticas también sumaron dificultad, especialmente en los tramos con barro acumulado.

En los 21 kilómetros masculinos, el tucumano Arón Quiroga se quedó con la victoria tras completar el recorrido en 1h 06′ 17». El podio se completó con Alexis Corrias, de Río Negro, y el jujeño Miguel Maza. Entre las mujeres, la santiagueña Gisela Díaz obtuvo el primer puesto con un tiempo de 1h 23′ 33», seguida por Nadine Vilca y la tucumana Agustina Landers.

En la distancia de 10 kilómetros, la concepcionense Valentina Velardez fue una de las protagonistas destacadas de la jornada. La atleta de 19 años atraviesa un gran presente deportivo tras haberse consagrado bicampeona argentina en 5.000 metros y conseguir la marca mínima para competir en el Iberoamericano de Lima. En los 10K masculinos, el santiagueño Mauricio Garzón se quedó con la victoria luego de una disputa cerrada con el tucumano Rodrigo Godino. Mauro Neri completó el podio.

A lo largo de la mañana, vecinos y familiares acompañaron gran parte del recorrido alentando a los corredores desde distintos puntos del circuito. La llegada volvió a dejar imágenes marcadas por el cansancio, la emoción y los festejos de quienes lograron completar el desafío.

Con una convocatoria récord y corredores llegados desde distintos puntos del país, los 21K Yerba Buena ratificaron su consolidación como una de las pruebas deportivas más importantes del norte argentino.